Si hay un destino en la Patagonia que viene marcando tendencia y ganando cada vez más protagonismo en las búsquedas de los viajeros, es Qué hacer en Villa Traful. Ubicada dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, esta aldea de montaña ofrece una desconexión total, paisajes de bosque andino patagónico y la tranquilidad que muchas veces los destinos más masivos ya no pueden garantizar.
Planificar una escapada a este rincón neuquino es sumamente gratificante, pero siempre surgen dudas sobre la logística, especialmente si vamos en plan familiar. Aquí te comparto la hoja de ruta definitiva para saber Qué hacer en Villa Traful.

¿Cómo es el camino a Villa Traful? Desmitificando el ripio
Una de las consultas más frecuentes es sobre el acceso. Para llegar a la villa, hay que tomar la Ruta Provincial 65, que se desprende de la famosa Ruta de los 7 Lagos (Ruta Nacional 40) o bien desde la Ruta Nacional 237 (cerca de Confluencia).
El trayecto es de ripio sinuoso y atraviesa un bosque de coihues espectacular. La buena noticia es que no hace falta tener una camioneta pickup ni un vehículo 4×4 para hacer este camino. Con un auto familiar estándar se puede transitar perfectamente, la única regla de oro es bajar la velocidad (máximo 40 km/h), disfrutar del paisaje y evitar maniobras bruscas. Ir despacio no solo cuida el vehículo, sino que te permite apreciar la transición del paisaje.
Qué hacer en Villa Traful: Senderos a medida
El encanto de Traful radica en su entorno natural y en la posibilidad de conectar con el bosque a través de caminatas que no exigen ser un montañista experto.
Si viajas en familia, este destino es fantástico. En nuestro caso, con Ema de 8 años y Lucy de 4, comprobamos que es el terreno ideal para que los más chicos caminen a su propio ritmo y conecten con la naturaleza. Es importante saber que las características de los senderos no son aptas para cochecitos de bebé, por lo que es mejor dejarlo en casa o en el baúl del auto. Fomentar que caminen de forma independiente por estos senderos cortos de baja dificultad es una aventura en sí misma para ellos.
1. Cascadas de los Arroyos Coa Có y Blanco
Es una de las caminatas más clásicas y amigables. El sendero está bien señalizado, se adentra en el bosque y culmina en dos saltos de agua cristalina. El recorrido completo lleva un poco más de una hora a paso tranquilo y es perfecto para hacer una pausa, sacar fotos y hacer un pequeño picnic.
2. Mirador del Viento: La foto obligada
Este es, sin dudas, el punto más icónico de la región. Ubicado sobre un acantilado de origen glaciar a unos 70 metros sobre el nivel del lago, regala una vista panorámica inigualable del Lago Traful.
- Tip fotográfico: El viento aquí suele ser intenso (haciendo honor a su nombre). Asegurá bien tu equipo, ya sea cámara o celular, y llevá siempre un buen abrigo a mano, incluso en verano.
3. Bosque Sumergido
Si tenés la posibilidad de contratar una excursión lacustre, el Bosque Sumergido es una experiencia alucinante y creo que es la respuesta principal a Qué hacer en Villa Traful. Son árboles intactos que quedaron bajo el agua tras un movimiento sísmico en la década del 60. Se puede apreciar desde la lancha gracias a la extrema claridad del agua, aunque los amantes del buceo tienen aquí un paraíso particular.
¿Dónde alojarse en Villa Traful?
La oferta es variada, pero recordá: en Traful, la reserva previa es ley, especialmente si buscás algo cerca de la costa.
- Experiencia Premium: Alto Traful. Para quienes buscan spa, piscina climatizada y la mejor vista panorámica del lago. Es el «lugar» para una escapada romántica o de máximo relax. (Reseña)
- Cabañas Familiares: Complejos como Pichi Traful o Cabañas del Lago ofrecen la calidez de la madera y cocinas equipadas, ideal para quienes viajamos con niños y buscamos autonomía.
- Para Aventureros y Campers: El Camping Traful Lauquen sigue siendo un clásico por su acceso directo a la playa. Si venís con camper o motorhome, chequeá la disponibilidad de parcelas con conexión eléctrica, ya que son las primeras en agotarse.
Gastronomía: Sabores que cuentan historias
La cocina de Traful se basa en el producto local: trucha, ciervo, cordero y frutos rojos.
- Para el Almuerzo/Cena: Waldeslust. Es un emblema de la villa. No podés irte sin probar sus pastas caseras o la trucha a la manteca negra. El ambiente es íntimo y puramente patagónico.
- La Hora del Té: Ñancu Lahuen. En una tarde de lluvia o post-trekking, sus tortas galesas y scones son obligatorios. Es ese refugio cálido donde el tiempo parece detenerse.
- Cerveza Artesanal: Para un plan más relajado, las microcervecerías locales han crecido mucho. Ideal para acompañar con una tabla de ahumados regionales al caer el sol.
Logística de Experto: Lo que tenés que saber antes de salir
- Combustible: Dato vital. En Villa Traful no hay estación de servicio. Debés cargar tanque lleno en Villa La Angostura o Bariloche antes de entrar a la RP 65.
- Conectividad: Aunque la mayoría de los alojamientos ya cuentan con internet satelital de alta velocidad, la señal de celular en la ruta y en algunas playas es nula. Descargá los mapas offline.
- Dinero: Hay un cajero automático, pero suele quedarse sin efectivo en fines de semana largos. Llevá siempre algo de efectivo para pequeños comercios o artesanías.





