La casa de té Arrayán, sobre la ladera que mira al lago Lácar en San Martín de los Andes, festeja nueve décadas con una muestra que se puede visitar hasta diciembre. Cómo funcionan los turnos, qué hay para recorrer en el predio y cómo armar la escapada desde Neuquén.
En la casa de té Arrayán la merienda no se mide en horas sino en turnos. Son noventa minutos frente al lago Lácar, con la tetera humeando y el pueblo allá abajo, chiquito, entre el agua y los cerros. Este noviembre esa ceremonia tiene un motivo extra: la casa cumple 90 años y abrió una muestra sobre su historia que se puede ver hasta diciembre.
Por qué Arrayán cumple 90 años si abrió en 1939
La cuenta arranca en 1936. Ese año Renée Dickinson, una inglesa de 26 años, llegó a San Martín de los Andes para visitar a su hermano Barney, que trabajaba en una estancia de la zona. Encontró un claro en la ladera desde donde se veía el Lácar entero y decidió quedarse. Primero vino la tierra y la idea de recibir visitantes en un pueblo cordillerano donde el turismo recién empezaba. La casa de té abrió sus puertas tres años después, en 1939.
El dato que ordena todo es que Arrayán es anterior al parque que hoy la rodea. El Lanín nació como reserva nacional en 1937, por el Decreto 105.433, y recién en 1945 un decreto-ley lo convirtió en Parque Nacional, según repasa un proyecto presentado en la Cámara de Diputados de la Nación.
Renée murió en 1943 y descansa en un memorial dentro del mismo predio. La casa siguió con Barney y su esposa Frances, y después con Janet, la hija de ambos. Janet la sostuvo durante años y dejó la historia por escrito en el libro Historia del Arrayán. Desde 2016 la lleva adelante la familia Aristizábal, que trabaja en recuperar los espacios y la memoria del lugar.
Qué pasa el 5 de noviembre y qué queda para después
El aniversario se celebra el jueves 5 de noviembre con un encuentro en la casa de té. Ese día se presenta una canción de Paz Martínez dedicada a Renée y una pieza audiovisual que cruza fotos de archivo con imágenes actuales del lago. También se inaugura una muestra documental y fotográfica sobre la fundadora y la historia de la casa.
Un detalle que conviene saber antes de manejar 430 km: el encuentro del jueves está pensado para clientes, prensa y personas vinculadas a la historia del lugar, así que si querés ir ese día, consultá antes. Lo que sí queda abierto es la muestra, hasta diciembre. Esa es la verdadera excusa para subir en las próximas semanas.
Cómo reservar un turno en la casa de té Arrayán
La casa abre todos los días del año, de 14 a 21. La merienda se sirve en cinco turnos de una hora y media: 14, 15:30, 17, 18:30 y 20. El salón tiene apenas 30 cubiertos y los fines de semana se llena, así que reservar no es un trámite opcional. Se hace por WhatsApp al +54 9 11 3869-6318, desde el sitio oficial de Arrayán o por su Instagram, @arrayan_sma.
El precio actualizado de la merienda conviene confirmarlo al reservar.
Adentro, la cocina sigue trabajando con el horno a leña original. Frente a él está Gloria Figueroa, la pastelera que empezó junto a Janet Dickinson hace más de veinte años. El té se sirve a la inglesa, pero con ingredientes y preparaciones de la Patagonia. La carta de blends propios lleva nombres de mujeres de la historia de la casa: Renée, Frances, Janet. Para los chicos que no toman té, preguntá al reservar qué otras opciones hay.
El sendero, los miradores y el memorial: qué hacer en el predio
Conviene llegar un rato antes del turno. El predio tiene un sendero interpretativo de un kilómetro con tres miradores sobre el lago, un anfiteatro natural rodeado de alerces y el memorial de Renée. Es una caminata corta, sin exigencia, que con chicos funciona como aperitivo de la merienda. Llevá abrigo aunque sea primavera: en la ladera el viento del oeste se hace sentir cuando baja el sol.
Sobre el mismo circuito está el Mirador Arrayán, uno de los balcones clásicos sobre el pueblo y el lago. Si te quedan ganas de estirar la estadía, el predio suma el Arrayán Lake View Mountain Lodge, con cuatro habitaciones frente al Lácar. La casa de té integra además el patrimonio arquitectónico de San Martín de los Andes.
Cómo llegar a Arrayán desde Neuquén
San Martín de los Andes está a unos 432 km de la capital neuquina, así que Arrayán funciona mejor como parte de una escapada de fin de semana que como salida del día. La casa está en el Circuito Arrayán, km 4,5, a pocos kilómetros del centro. Se sube en auto o en remís, y hay quienes la encaran caminando desde el pueblo. Si combinás la visita con la Ruta de los Siete Lagos, revisá antes el estado de la ruta 40.
Preguntas frecuentes
¿Hay que reservar para ir a la casa de té Arrayán?
Sí, es lo recomendable. El salón tiene 30 cubiertos y la merienda se sirve en cinco turnos fijos de una hora y media, entre las 14 y las 21. Se reserva por WhatsApp al +54 9 11 3869-6318, desde arrayanpatagonia.com o por Instagram (@arrayan_sma). En temporada alta y fines de semana, conviene hacerlo con varios días de anticipación.
¿Cuáles son los horarios de la casa de té Arrayán?
Abre todos los días del año, de 14 a 21. Los turnos empiezan a las 14, 15:30, 17, 18:30 y 20, y cada uno dura una hora y media. Llegar un rato antes permite recorrer el sendero de un kilómetro y los miradores del predio antes de sentarse a merendar.
¿Dónde queda la casa de té Arrayán?
En el Circuito Arrayán, km 4,5, en una ladera sobre el lago Lácar, a pocos kilómetros del centro de San Martín de los Andes (Neuquén). Se llega en auto o en remís, y sobre el mismo circuito está el Mirador Arrayán. Desde la ciudad de Neuquén son unos 430 km.
¿Hasta cuándo se puede ver la muestra por los 90 años de Arrayán?
La muestra documental y fotográfica sobre Renée Dickinson y la historia de la casa se inaugura el 5 de noviembre y se puede visitar hasta diciembre. El encuentro del día del aniversario está orientado a invitados, así que para el público general la muestra es la mejor forma de sumarse al festejo.
Si te interesa, te dejamos una guía completa para visitar San Martin de los Andes en cualquier época del año.






